18 · 4.000 plugins

Del teorema al código

Lo que hace que este trabajo no se quede en el papel: cada símbolo del artículo tiene su equivalente en el código.

En el artículoEn el código
El contextoun objeto
Registrar un efectouna llamada a un método
La instancia de una piezauna estructura con sus campos
La pila de inversas del capítulo terceroel campo que la retira

Recarga en caliente sin configurar nada

Hay una aplicación práctica que ilustra bien la ventaja.

Cuando cambias un fichero mientras desarrollas, el sistema puede reemplazar ese módulo sin reiniciar el proceso. Eso ya existe en otras herramientas, pero suele exigir que el programador marque a mano qué módulos se pueden reemplazar y cuáles no.

Aquí no hace falta y la razón es estructural: cada pieza ya delimita todo lo que instaló, así que reemplazarla es descartarla y volver a montarla.

  • Fase 1 Aceptar Decidir qué módulos se pueden reemplazar
  • Fase 2 Detectar Ver qué piezas quedan obsoletas por ellos
  • Fase 3 Recargar Descartar y volver a montar, de forma transaccional

El caso de estudio

El framework de bots que mencionábamos al principio lleva cuatro años sobre Cordis y ha acumulado más de cuatro mil plugins de comunidad.

Lo que valida no es solo la escala. El framework aporta únicamente el vocabulario de su dominio. Todo lo demás, la carga de piezas, el contexto compartido, los eventos y los efectos que se deshacen solos, sale de los mismos mecanismos básicos.

Y el mismo modelo funciona en un entorno completamente distinto: su consola web es otra aplicación independiente montada con esos mecanismos, esta vez sobre las piezas del navegador.

La frase que me hizo fiarme del resto

Un artículo de 88 páginas con demostraciones formales que escribe eso sobre su propia evidencia empírica está haciendo bien su trabajo.